Era domingo, día habitual para lavar la ropa. Abril recordó a Daniel en cuanto tomó del canasto de la ropa sucia su cardigan favorito color beige. Estaba manchado
en la manga izquierda a la altura del codo con lo que en un momento fue una gota de sangre. Habían pasado
dos años desde aquel incidente donde ambos habían ido al cine, ella se sentó a
su derecha y él no dejaba de morderse los pellejos de las uñas, lo hizo tan
fuerte que provocó que le sangre el dedo mayor. Cuando ella se reclinó sobre su
hombro y él la rodeó por la cintura con el brazo, le manchó su cardigan favorito color beige.
Aquellas butacas pertenecían a un pasado muy lejano, ella sentía que aquel cine del que eran habitué se había trasladado a Europa o algún lugar remotamente distante, la cintura de Abril ya no estaba al alcance del brazo de Daniel.
Todo se había transformado en nada, y su pasado se resumía en una mísera mancha de sangre en un cardigan sucio.
Agregaste peces. Me gusta como todo lo que haces
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